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Plataforma logística y portuaria del Caribe
Puerto de Cartagena Contecar

¡Hoy tenemos puerto!

Plataforma portuaria - Sociedad Portuaria de Cartagena

Por el Capitán Alfonso Salas Trujillo 

Ya se terminan de acomodar las fichas en el nuevo ajedrez del Gran Caribe. Tiempos nuevos –tan esperados por todos– se avecinan finalmente en un región que por su inmenso valor geoestratégico y comercial ha concentrado la atención de los más grandes jugadores internacionales. Una vez las ampliadas exclusas del Canal de Panamá den paso a los gigantes buques que vienen del Pacífico, empezará una nueva partida, que trae consigo categóricos desafíos e innumerables oportunidades. Desafíos que Cartagena está preparada para asumir y oportunidades que ya puede aprovechar, pues hoy podemos decir que estamos listos. Hoy podemos decir que tenemos puerto. 

El pasado mes de agosto se celebraron tres grandes eventos que marcaron un hito en la historia del comercio exterior de Colombia, y que dejaron claro que el puerto de Cartagena y nuestra organización han entrado en una nueva etapa. 

La llegada a nuestras instalaciones de cinco grúas pórtico adicionales -equipos de última generación con capacidad para atender barcos de hasta 16.000 contenedores-, y la finalización de la tercera fase de inversiones de la terminal Contecar, le dan una renovada dimensión a la Organización Puerto de Cartagena. Además de garantizar una competitiva atención a los buques que cruzarán el Canal de Panamá, nos permiten consolidarnos como uno de los puertos más eficientes y productivos del mundo. 

Pero estos logros habrían sido en vano de no ser por el gran paso que se dio en la bahía de Cartagena: el dragado del canal de acceso. Desde agosto pasado, buques petroleros de hasta 180.000 toneladas pueden entrar a la bahía, así como podrán hacerlo los buques de 14.000 TEUs que llegarán desde el Pacífico. Este era un paso primordial para que la ciudad pueda aprovechar su posición geográfica privilegiada y entre así pisando firme a la nueva partida del Caribe. 

La bahía de Cartagena está en proceso de una grandísima transformación. Ella representa el progreso, las inversiones y el optimismo del país. En solo cuatro años, una serie de proyectos incrementarán el volumen de carga que transita por allí: se pasará de los 50 millones de toneladas actuales, a 100 millones. No es una utopía, es una realidad. Por eso la indiscutible relevancia del compromiso que se firmó ese mismo agosto: la construcción de un segundo canal de acceso que permitirá soportar el incremento del tráfico y, en ese sentido, será esencial para mantenernos competitivos en una región cada vez más exigente. Pero es una cuestión no solo de competitividad de las empresas que estamos en la bahía, sino principalmente de la ciudad y el país.  

Y es que todo lo anterior adquiere sentido por lo que significa para Cartagena y para Colombia. Revitalizar la bahía y su industria, y garantizar el posicionamiento de la ciudad como centro de conexiones para el transporte marítimo y el comercio internacional, es una ventaja incalculable para el comercio exterior colombiano, dinamiza la economía y el desarrollo de la nación.

Serán entonces también tiempos nuevos para Cartagena y para Colombia. Dentro de ese tablero de ajedrez cada vez más claro en el Caribe, la ciudad ya se ubica sin duda en una posición sólida y privilegiada, pues hoy tenemos puerto. Y si todos nos comprometemos con el segundo canal de acceso, lo tendremos también mañana.